Shiatsu

Shiatsu

El Shiatsu está definido por el Ministerio de Salud de Japón, tras su legalización en 1955, como un “Tratamiento que aplicando presiones con los dedos pulgares y las palmas de las manos sobre determinados puntos, corrige irregularidades, mantiene y mejora la salud, y contribuye a aliviar ciertas enfermedades (molestias, estrés, trastornos nerviosos, etc., activando así mismo el poder de autocuración del cuerpo humano. No tiene efectos secundarios.

 Literalmente la traducción de Shi-atsu es Dedo-presión o sea Presión con los dedos, principalmente los pulgares que son los que realizan gran parte del trabajo en una sesión.

 Shiatsu es más que un masaje. Es una terapia, tanto usado para promover relajación como para la mejora y alivio de muchas dolencias.

 Hay que considerar también que el Shiatsu se puede aprender y practicar en el ámbito familiar. Es de gran ayuda para la mejora física y anímica en el entorno familiar. Propicia el contacto corporal humano y utiliza una combinación de técnica, capacidad curativa manual y amor, para ayudar y mejorar el bienestar físico y emocional.

 La práctica del Shiatsu Terapéutico implica la formación correcta del experto en esta técnica. Ello implica tres años de formación en alguna de las escuelas cualificadas en el mundo.

 El Shiatsu puede considerarse como una excelente medicina natural preventiva y paliativa. Si se reciben sesiones de Shiatsu con asiduidad nuestro cuerpo se hace más consciente y nuestras defensas aumentan. Así mismo nos aument la capacidad de “autoregulación” o “curación” que habitualmente tenemos debilitada o sin activar.

 

Tras décadas de práctica y evolución han sido creadas en el mundo diferentes líneas terapéuticas, paliativas, relajantes y algunas otras que se alejan de su esencia original.

 Válido es cualquier masaje o terapia que ayude, mejore o sane. Pero Shiatsu es Shiatsu, y no deben llamarse así otras formas de terapia o masaje que no lo sean realmente.

 La personalización del trabajo en cada sesión individual, así como la concentración y la entrega del terapeuta, hacen que cada persona reciba con el Shiatsu el estímulo adecuado a su necesidad real en ese momento.